DISCIPLINANDO CON AMOR

La tarea de criar y disciplinar a nuestros hijos es una ardua. No existe un manual que nos diga qué hacer en cada una de las situaciones que nos enfrentamos con nuestros hijos e hijas. Hoy día existe mucho maltrato de menores debido a que muchos padres no cuentan con las herramientas adecuadas para manejar la conducta de sus hijos.

Debemos comenzar creando rutinas con nuestros niños desde pequeños. Muchas estudiantes universitarias se quejan porque sus niños no las dejan estudiar debido a lo tarde que se acuestan. Esta costumbre es aprendida. Recomiendo a las madres universitarias que acuesten a sus bebés de 7:30 p.m. a 8:00 p.m. todos los días. Esto te ayudará a poder reservar un espacio para ti y tus estudios. Dale un baño a tu hijo(a) cuando se acerque esta hora. Léele un cuento o acuéstate un ratito con el niño(a),  apágale la luz del cuarto. Puedes ponerle una luz nocturna "night light". Luego de 15 minutos déjalo(a) solito(a) aunque llore. Explícale que tienes mucho que estudiar, que ya es de noche y es hora de dormir. Al principio va a hacer muchos berrinches, pero si eres firme y consistente todos los días, se acostumbrará más rapido de lo que tú crees.


 Para que esto no le suceda a las que acaban de dar a luz créale la rutina a tu bebé desde el comienzo. Dale un baño y ponlo en su cunita. No lo acostumbres a dormir contigo en tu cuarto. Esto le hace mucho daño al bebé y a la pareja. Para aquellas mamás que dicen que tienen miedo de no escuchar al bebé de noche, existen unos monitores para ponerlos en el cuarto del bebé y de mamá,  los cuales son muy efectivos. 

Créeme que te vas a levantar cuando llore tu bebé.

En la mayoría de los casos los problemas de disciplina de los niños viene porque uno o ambos padres no han sido firmes y consistentes al momento de negarles algo al  hijo o en demostrarle que la conducta que está teniendo no es aceptable. Ambos padres deben ponerse de acuerdo en lo que van y no van a permitirle a los niños.

Los estilos de paternidad y maternidad que utilizamos van muy ligados a los estilos que usaron nuestros padres con nosotros. Estos estilos de nuestros padres hay que revisarlos  y utilizar las cosas que funcionaron y descartar todas aquellas que son de índole maltratante.


Estilos de crianza

Crianza permisiva:

  • No exigen mucho

  • Cada cual hace lo que quiere

  • Hay pocas o ninguna regla

  • No hay límites establecidos

  • No hay disciplina

  • No hay guías claras de lo que es o no es permitido

Este tipo de crianza desarrolla niños inmaduros, con pocos controles y sin confianza en sí mismos.

Crianza autoritaria:

  • Por lo general es una crianza controladora, fría y distante

  • No se puede cuestionar

  • La obediencia es lo más importante

  • Los niños esconden y mienten para sobrevivir y conseguir la aprobación de los padres

  • Desarrolla niños recelosos

  • Con baja autoestima

  • Introvertidos

  • Llenos de miedo e inseguridad

  • No hacen nada espontáneo

Crianza con autoridad y firmeza:

Se ejerce autoridad y firmeza cuando es necesario con apoyo y amor.

  • Exhortan a que expresen su sentir

  • Exhortan al diálogo

  • Los niños conocen lo que se espera de ellos

  • Es una disciplina consistente

  • Los padres y madres dan ejemplo de lo que predican

  • Estimulan a pensar y analizar

  • Experimentan un firme control lleno de apoyo y amor

  • Los niños van a ser más objetivos

  • Validan los sentimientos

  • Los niños desarrollan unos autocontroles

  • Mejor autoestima

  • Tienen un mejor balance

Este tipo de crianza es el más recomendable. Podemos comenzar a disciplinar a nuestros niños desde que cumplen su primer año de edad. Disciplinar es educar, enseñar lo correcto y lo incorrecto. Establecer unas reglas que hay que seguir en el hogar y fuera de éste. Es una buena forma de inculcar valores y respeto para con uno mismo y para con los demás.

Se comienza dando el ejemplo. Si quieres que tu niño no tiere las puertas, páralo demuéstrale cómo se hace  y luego pídele que lo haga de nuevo. Hay que explicarle al niño lo que esperamos de él o ella. Es importante repetir constantemente lo que no deben hacer y la manera correcta de hacerlo.

Si le decimos vete a bañar, no podemos aceptar una respuesta "horita mamá voy a jugar", en ese momento si lo dejamos pasar el niño va a ser el que tenga el control de ti. En ese momento tenemos que decir ahora es el momento de bañarte, luego jugarás si lo deseas. Este tipo de respuesta es al que nos referimos cuando indicamos que debemos ser firmes y consistentes. No dejes que el agotamiento sea tu enemigo. Mantente firme en tu posición y no cedas hasta que el niño ejecute tus instrucciones. Tú eres el adulto, el niño pequeño necesita ser guiado hasta que forme sus propios autocontroles y se desenvuelva según lo esperado.


Para formar la buena conducta de su hijo(a), cumpla con los siguientes principios:

  • Sea constante con lo que enseña al niño(a).

  • Haga que el niño(a) entienda el porqué de los límites que se le han impuesto.

  • Elogie al niño(a) cuando lo merezca.

  • Háblele en tono firme.

  • Sea amable y cariñoso con su niño(a), pero enséñele que el amor no significa dejarle hacer lo que le plazca.

  • Tanto la falta como el exceso de disciplina en el hogar pueden causar problemas con el niño(a).

  • No hay dos niños(as) iguales, pero hay cosas que funcionan igual con la mayoría de los niños.

  • Sea un buen ejemplo. El niño(a) aprende de lo que observa.

  • Su hijo(a) sin importar la edad que tenga, querrá saber qué puede hacer y qué no puede hacer. Explíquele por qué.

  • Hágale ver que está orgulloso(a) de él o ella y que lo quiere mucho.

Si necesitas ayuda puedes comunicarte con un profesional de ayuda en la universidad o con el Centro de Fortalecimiento Familiar (ESCAPE) al (787) 287-6161


  ¿Cómo puedo desalentar una conducta negativa, si el(la) niño(a) no me hace caso?

1. Dile a tu niño con firmeza : " NO"  "Esto se acabó"

Esto es algo que puede hacer rápidamente y donde quiera. Usted pone al niño en un sitio solo por un periodo corto de tiempo. Se recomienda un cuarto, pero es importante que no hayan juguetes ni televisor accesibles. El sitio debe ser seguro y con pocas distracciones.

No debe ser oscuro  ni que le de miedo. La idea es que no tenga atención de otras personas.

¿Cuánto tiempo deberá durar?

Niños de 1 a 2 años:      de 3 a 5 minutos

Niños de 3 a 4 años:     de 5 a 10 minutos

    Niños de 5 años:           de 10 a 15 minutos

No dejes salir al niño antes de tiempo. Si se sale, vuelve a meterlo.  Puedes cerrar la puerta del cuarto y añade unos minutos más, si se sigue saliendo. Explícale por qué está castigado y que hasta que no cumpla con el tiempo no lo vas a sacar. Puedes utilizar un "timer" o reloj con alarma para que le indiques al niño que cuando suene se terminó el tiempo en el cuarto.

Cerciórate de que en el lugar no haya ningún objeto que lo pueda lastimar. Una vez se cumpla con el tiempo, explícale cuál es la conducta que esperas de él o ella. Si vuelve a portarse mal, comienza el procedimiento de nuevo. Después de varias ocasiones verás que se tranquiliza. En futuras ocasiones solo tienes que decirle
"al cuarto"
y él  o ella entenderá y se irá solito(a).

2. Quítale algo que le guste mucho al niño(a):

Puedes quitarle algún privilegio como ver televisión, correr bicicleta o algún objeto que le guste mucho. Esto se hace si apesar de corregirlo sigue insistiendo en utilizar incorrectamente algo o si no te hace caso. Adviértele y luego quítale lo que dijiste. Sé firme. No des para atrás a tu palabra, aunque llore.

3. La regla de la abuela:

Consiste en que tú haces algo que yo deseo que hagas. Luego haces lo que deseas hacer.

Ejemplo: Cuando te bañes, yo te leo el cuento.

No lo haga al revés. Tiene que usar algo que a él le guste, como pintar , jugar, ver algunos programas de televisión, etc.  No permitas que tu hijo espere demasiado por lo que desea hacer, esto le quitará  el entusiasmo.