Rubén Soto Rivera: Ocasión y Fortuna en Baltasar Gracián (San Juan: Publicaciones Puertorriqueñas, 2005).

"Vivir a la ocasión. El gobernar, el discurrir, todo ha de ser al caso. Querer cuando se puede, que la sazón y el tiempo a nadie aguardan. No vaya por generalidades en el vivir, si ya no fuere en favor de la virtud; ni intime leyes precisas al querer, que habrá de beber mañana del agua que desprecia hoy. Hay algunos tan paradojamente impertinentes, que pretenden que todas las circunstancias del acierto se ajusten a su manía, y no al contrario; mas el sabio sabe que el norte de la prudencia consiste en portarse a la ocasión" (Baltasar Gracián: Oráculo manual y arte de prudencia, aforismo, # 288).

 

            Desde los Siete Sabios de Grecia hasta los hagiógrafos de la patrología griega, podemos hallar pensadores que ponderaron acerca de cómo la ocasión afecta en los resultados éticos, políticos y estéticos de las acciones o inacciones de la conducta humana. El tiempo propio del concepto es la ocasión. Ésta es principalmente el tiempo cualitativo que los antiguos griegos denominaban kairós. El conceptismo de Gracián se inserta en esta tradición que revalora el factor ocasión. Los conceptos se forman artificiosamente a partir de las correspondencias que el entendimiento halla en el plano de los objetos mentales intencionales durante el proceso abstractivo. Dichos objetos mentales son universalia in rebus. El ser propio de la ocasión, una entidad intermedia entre ser y nada, reúne lo universal del concepto con su soporte espacio-temporal y material en las circunstancias particulares que lo concretizan. La prudencia, o ingenio, consiste en estar atentos a la ocasión. Pero esta atención trasciende la mera astucia, u oportunismo, ya que procura redimir los valores de entidad, bondad, belleza, unidad, en situaciones en las cuales haya que deliberar para escoger, por ejemplo, entre ciertos males, el menos malo. Es decir, negocia la aplicabilidad situacional del valor en cuestión, sin negar nunca su validez universal.

([ã] Resumen del propio autor).