DOLOR

 

He perdido un ala

algo de mi cuerpo se ha extraviado en el vacío

me siento ciega

una invalidez en la boca que no siente tu costilla

Quiero agarrarme para no adentrarme a esta caída

que me impulsa la fuerza de tu voz

la gravedad de tu cuerpo

He perdido el aire en toda su amplitud

de gaviota dormida

He perdido el cielo vestido con tus ojos

una barba en mis dientes arropando

mi silencio para callarme en tu aliento

No soy sin tu piel amarrada a la mía

No soy sin tus labios tatuándome el ombligo

No soy sin tus palabras susurrando las eses

de la palabra silencios en el murmullo

de la madrugada oscura y fría, llena de espejos dormidos

He perdido la voz y la cara

Se desdibuja mi horizonte en tu boca

No encuentro el ojo que adentre mis entrañas

en el último minuto de tus manos

el peso de tu ropa negra abrasándome en luz

la carga y la miel de dos presencias

Quisiera abrirme para mostrarte el espejo

de mi vulva incendiada

la miel y el trigo asomándose

buscándote en los rincones de cada pliegue

de ropa, de cada esquina de una sábana de lino

azulosa y colmada de algas

No soy sin el anuncio de tu mirada

sin el andar suave de vaivenes atravesando los umbrales

silueta tangible que deseo, huella de espinas que aspiro

Me he quedado con en el beso prendido en la libreta

de una casa solitaria en una esquina

y me he quedado en el rumor de las hojas

en un otoño lleno de bocas y cristales

y cascadas provenientes de universos

llenos de sangre y tu ojo lleno de luz en el mío

No soy sin tus manos esculpiendo mi madera

sin tu boca tallándome de orígenes

sin tus labios mordiéndome el tuétano

de este amor que cuelga de las paredes sensibles

de mi abismo

Hay algo de mí que se muere

sin tu sonrisa

hay algo de mí que se acaba

en la memoria de la distancia, este tiempo

carcomido de millas que me taja las venas

y me desangra los recuerdos

No puedo ser yo misma sin tu madera

ya no me hace el viento

soy presa de la imagen borrosa y estática del amor

vivo colgada de un hombre que es recuerdo del hombre

y su costilla de fuego

y llevo el hambre de los siglos atrapado en mi sexo

y llevo su piel doblada de sedas en mi boca

y llevo su nombre escrito en las líneas de mis manos

y en estos hilos de sangre que juntamos

entre el dolor del amor y el cansancio de las horas amadas

Soy cuando era entre tus manos

porque pierdo mi vida a cada instante del silencio

porque se rasga mi espalda sin tus besos

Se me caen  las alas...

 

Zoé Ximena

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